domingo, 12 de junio de 2011

No sé si algún día...


No sé si fuiste un sueño o sólo mi anhelo, ni siquiera sé si te volveré a ver… aunque si es preciso viajaré en mis sueños y recuerdos para verte, y ordenaré a mi frágil memoria que te conserve en esta vida y las que vendrán, y pasarás a ser mi hermosa leyenda, mágica e irrepetible…. Así como lo fuiste tú…

lunes, 16 de mayo de 2011

Tan sólo sueños e ilusiones...


Siempre escuche infinitas historias de amor y dolor, cada una de ellas muy ajena a mi realidad, ya que me consideraba un hombre muy compuesto… hasta que conocí a esa misteriosa mujer, que de ella nada sabía, pero sin embargo todo anhelaba… era una mujer mágica casi de otro planeta. Después de mucho insistir, conseguí estar con ella, era yo el hombre más afortunado del planeta, tenía mi mayor tesoro… Ella.

Por otra parte, el tiempo silencioso iba avanzando rápidamente pero con él, cargaba historias, imágenes y un amor infinito… Sí, yo era feliz… con su dulzura y mirada, dibujaba nuestro futuro. Para mí era la última mujer en mi vida, y hasta olvide la compostura y la locura fue mi nuevo gobernador, por ella era capaz de todo... y el tiempo continuaba en su marcha ingrata, hasta que ella ya no miraba como antes, poco a poco mi cuento mágico, iba tomando matices de sin sabor, pero creí que nosotros podíamos más… y ella con una ferviente fe me reafirmaba mi querer, un día decidimos cargar nuestras mochilas con cada uno de nuestros sueños e ilusione. Una madrugada decidimos salir… pero sólo con nuestras mochilas, que vaya que pesaban, pero valía la pena… nos sumergimos en un bosque y ya llevábamos horas de un caminar lento y pesado, hasta que ella decidido que debíamos dejar en el camino algunas ilusiones y otros tantos sueños, porque el peso era mucho, y con dolor asentí, continuamos nuestro andar y el hambre nos embargaba cada vez más… ahora era yo quien decidía dejar otras cuantas en el camino, me sentía sin fuerzas y no quería flaquear a medio andar, sus ojos tristes me decían: que extrañaría esos sueños… y su voz dulce me decía: no te preocupes luego volvemos por ellos… así pasaron días y noches, hasta que un día nos dimos cuenta que ya solo quedaba un mochila con algunos de nuestros sueños e ilusiones, ella ya cansada pero muy animada… dijo que tenía un plan, el único problema era que yo tenía que esperarla ahí por algún tiempo… con dolor dije que la esperaba, que no me movería de allí, nos despedimos y la amargura debía estar, y ahí me quede sentado días tras días, pero nada nuevo sucedía en aquel bosque… pasaron 3 meses y creo que unas cuantas semanas, y ella no regresaba, creo que ahí comprendí que no volvería, me dejo con esa mochila cargada y se fue… Y sólo me quedo despedirme de aquellos sueños e ilusiones, para luego enterrarlos… y con una lágrima en mi mejilla, continúe con mí andar, sin rumbo ni salida, caminar solo para olvidar….

domingo, 24 de abril de 2011



Como cada día domingo, esperaba compartir contigo aquellos momentos que atesoraba con dulzura, y bastaba con verte para que mis ojos se iluminarán como dos faroles. Y al hablar de tí, la certeza se convertía en mi amiga, ya que, estaba convencida que tú eras el mejor, a pesar que mamá no decía lo mismo, pero a la larga, nada de eso importaba porque me sintía la niña más afortunada por tenerte… siempre quise crecer, para retribuirte cada hermoso gesto que hiciste, y a pesar de mi corta edad estaba segura que estarías en todo momento conmigo, porque me lo habías prometido … pero las cosas cambiaron, y no volví a saber de ti… ya no habían domingos especiales, y los faroles habían dejado de brillar, y la certeza ahora sólo se burlaba de mí… si tan sólo me hubieras avisado, para tomar mi botella y guardar allí cada hermoso momento, y así hubiese acudido a ellos, en mis domingos tristes y nublados, han pasado los años y busco en el ayer lo que no encuentro hoy… si tan sólo hubiese tenido esa botella para acudir a ella cuando quiera. Y he quedado sin ti ni con el recuerdo de lo que fui…

lunes, 24 de enero de 2011

En un día de verano...


Era un día soleado, en el cuál el cansancio me la ganaba, vi una plaza y no dude en ir allá, me tiré en el pasto y creo que hace años no disfrutaba de su frescura y su aroma tan particular.

Me dedique a observar, y encontré niños corriendo, jóvenes decorando el paisaje con sus risas imparables, personas mirando la tierra con un toque nostálgico y una viejita con sus gafas leyendo con un gran interés, una libreta gastada donde deja entrever que el tiempo allí se alojaba, no sé porque pero en ella la mirada quedo fijada, tenía tanta curiosidad por saber que estaría leyendo que sin pensarlo, me paré y me senté a su lado, ella creo que ni siquiera se percató, después de unos segundos silenciosos, dije: Que día tan caluroso… ella me miró, sonrió y asintió con su cabeza volviendo a su lectura, sin tener claro en que decir pregunte: ¿y está sola?, con voz frágil y dulce me dijo: Sí, vengo todos los días sola para poder leer mi diario… con rapidez dije: ¿y lo tiene hace mucho tiempo?, perdí su mirada por unos segundos y con tristeza respondió : no lo sé, es por eso que cuando puedo lo leo para saber que escribí… parecía que ya no sabía que decir y sólo remate con un aaahh, bueno en ese entonces ella decidió contarme que tenía alzheimer y que lo lee para recorrer su historia y a las personas que tan feliz la hicieron, y que a pesar que muchas veces dijo: nunca te olvidaré, la vida le deparo otra cosa, pero que curiosamente por las noches se reencuentra con las personas que tanto quiso, y cuando amanece debe volver a leer su diario querido ya que … y hasta que sonó mi celular, tal llamado no me permitió terminar de escuchar su relato, pero le dije que mañana nos veríamos nuevamente que estaría ahí, para hablar con ella, dulcemente sonrió nuevamente y nos despedimos, al día siguiente fui y no estaba, pero al siguiente insistí y volví a ir y no estaba, le pregunte a un caballero que estaba regando si había visto a una viejita, el bajo su mirada y respondió falleció hace dos días, un escalofrío habito en mi cuerpo en ese momento, pero desde ese día que escribo en esté diario para dejar huella de mi historia, porque no sabré que pasará conmigo mañana, porque la juventud es un regalo hermoso pero fugaz, donde el tiempo pasa hacer un enemigo silencioso…