
Apenas abro mis ojos, le doy los buenos días a mis peluches como cada mañana, pero me detengo un minuto y decido hacer diferente mi día. Luego me dirijo a mi querido baúl de juguetes y me doy cuenta que nada de lo que allí se encuentra me parece asombroso… pero en ese preciso momento se me ocurre una maravillosa idea, y corro a buscar ropa de mi madre, me pongo un lindo vestido y unos tacones, he dejado atrás mi sonrisa y el brillo de mis ojos, camino y no me fijo en las personas de mi alrededor , salgo al parque y me molesta el ruido de los niños, me pregunto¬: ¿dónde estarán sus madres que no lo cuidan?… sigo mi andar y una poza de agua se presenta en mi camino mis pies deseaban saltar en aquella poza, pero si quiero que este juego sea real debo ignorarla… Camino a casa algo cansada, me saco mi atuendo y me voy a dormir esperando mañana jugar algo nuevo, pero a la mañana siguiente me doy cuenta que ya no tenía mis juguetes, veo que en mi closet hay sólo vestidos y tacones… me veo en el espejo y mi reflejo me dice que ya no es un juego…



