domingo, 22 de agosto de 2010

Jugando a jugar


Apenas abro mis ojos, le doy los buenos días a mis peluches como cada mañana, pero me detengo un minuto y decido hacer diferente mi día. Luego me dirijo a mi querido baúl de juguetes y me doy cuenta que nada de lo que allí se encuentra me parece asombroso… pero en ese preciso momento se me ocurre una maravillosa idea, y corro a buscar ropa de mi madre, me pongo un lindo vestido y unos tacones, he dejado atrás mi sonrisa y el brillo de mis ojos, camino y no me fijo en las personas de mi alrededor , salgo al parque y me molesta el ruido de los niños, me pregunto¬: ¿dónde estarán sus madres que no lo cuidan?… sigo mi andar y una poza de agua se presenta en mi camino mis pies deseaban saltar en aquella poza, pero si quiero que este juego sea real debo ignorarla… Camino a casa algo cansada, me saco mi atuendo y me voy a dormir esperando mañana jugar algo nuevo, pero a la mañana siguiente me doy cuenta que ya no tenía mis juguetes, veo que en mi closet hay sólo vestidos y tacones… me veo en el espejo y mi reflejo me dice que ya no es un juego…

sábado, 29 de mayo de 2010

Está vez ...




Un día más en que el camino no ha de variar, las mismas calles y la misma sensación desde que te fuiste, y como si fuese poco el frío se ha de burlar de mí, por más abrigo que uso, el frío se encarga de hacerme sentir más frío y a la misma vez más solo.Mamá dice que ya pasará… y aunque es alentador, la sensación no ha de cambiar…busco solución, pero parece que han decidido jugar a las escondidas.

Quizás merecía todo esto, quizás falto decirte todo lo que por ti siento, quizás pase más tiempo callado y distante, que a tu lado acariciándote… quizás yo te dí el pasaje de salida.

Cerraré los ojos para ver si allí te encuentro y te retengo, podríamos hacer lo que no hicimos, está vez sí que te gritaré te amo sin pudor, está vez será diferente… y quizás te quedas conmigo en aquel sueño, si es así, contigo me quedaré horas eternas… contigo estaré aunque sea en sueños…

viernes, 2 de abril de 2010

La luna en mi andar...

Era una noche como cualquier otra, después de un día agotador y sin novedades en el trabajo, caminaba hacía mi casa, pensando en que debía hacer para mañana, de repente veo una joven acostada en una banca mirando hacia el cielo, de aspecto algo descuidado… me acerque y me dispuse a observarla algunos segundos, pero ella parecía no advertir mi presencia, era como si estuviera en otro lugar, me acerque un poco más pero ella continuaba sin darse cuenta, por lo tanto le dije : Ey toma para que tengas donde ir esta noche. Pensando en que era una vagabunda, ella sonrío y me devolvió el dinero… quede perpleja como era posible que en esas circunstancias tuviera orgullo, insistí toma el dinero, te hace falta, te hará mal dormir aquí… ella me miró y me dijo:
¿Qué te hace pensar que dormiré aquí? Algo sorprendida por su respuesta le dije: ¿y por qué otra razón estarías aquí? Y en ese instante soltó una carcajada… la miré fijamente para que se diera cuenta que no había motivo para reírse, pero ella parecía no entender y con voz firme pregunte: ¿qué fue lo chistoso? Acaso no sabes que la risa abunda en la boca de los tontos…ella dejo de reír y su rostro reflejo cierta seriedad, hubo un breve silencio y con voz afligida me respondió: ¿sabes? me cuesta creer que no sepas que podría estar haciendo aquí, acaso ¿no ves lo hermosa que está la luna? Y ¿qué esta noche las estrellas parecen iluminar más? y el acompañamiento de los grillos es increíble… si quieres podrías contemplar todo esto conmigo. Me estaba desconcertando aquella joven, aunque de seguro era una loca por esa razón prefería continuar con mi andar y le respondí: descuida tengo cosas importantes que hacer, y su cara no tardo ni un segundo para reflejar su asombro: ¿más importante que ser feliz?, ahora era yo quién me reía de lo absurdo que decía: acaso me dirás ¿qué perder el tiempo mirando la luna y las estrellas es ser feliz?, con voz tímida dijo: yo no he dicho que eso precisamente es ser feliz, para mí feliz es disfrutar de cosas sencillas pero lindas, es sentirse viva, detenerse para sentir el aire por tu rostro o en las mañanas el cantar de los pájaros, es encontrar una motivación cada día, vivir el presente, reír hasta que salgan lágrimas, abrazar como si fuese eterno, amar como la primera y última vez… pero hay tantas razones con que ser feliz… en ese preciso momento no supe que decir, sentí que estaba tan lejos de ser feliz, que en realidad lo que yo pensaba que era transcendental, era más bien lo más banal ... feliz no me haría trabajar más, tener el mejor celular o poseer el mejor atuendo; parecía que nada de eso me hacia sentir viva …sólo me quedo cuestionar ¿ será más cuerdo y feliz el que piensa o el que mira la luna?...

lunes, 15 de marzo de 2010

Una noche

Hace un tiempo creí que mis días me querían hacer una mala pasada en que jugaban a ser todos iguales, y donde dejaban fuera lo sorprendente y lo nuevo… hasta que una noche todo eso cambio, fue una simple invitación la que fue como un pasaje a una nueva situación, donde hasta mi cuerpo se dispuso a estar más vivo, y como nunca vi en perfectas condiciones aquella noche, mi estómago quiso hacerme sentir diferente, mi memoria codificaba todo lo que él decía o hacia, cada movimiento, su reír y hasta su mirar. Todo indicaba que esa noche no era igual al resto. Y efectivamente así fue, aquel hombre prudente, inteligente, observador, cordial, varonil, de sonrisa gentil y simpático, me traslado a otro lugar, el cual no conocía, del que siempre huí… aquel sitio era misterioso, no sabía si era ahí donde quería estar, es más ni siquiera sabía quien era aquel hombre, ya que cada vez que estaba frente a mí se ponía un antifaz, pero aún así el miedo no estaba en mí, trascurrieron los días donde habían noches en que no dormía por el frío que ahí hacia ,pues, así en cambio habían noches en que tenía más suerte y aquel hombre iba y me abrigaba con una manta y me decía que todo iba a estar bien… que esa situación pronto cambiaría, y yo algo desconcierta le creía porque mi cuerpo no se resistía ante él.
Una mañana abruptamente me despertó, me dijo que era el momento de marchar que ese lugar ya no era el indicado para nosotros, perpleja lo miré, pues ya no sabía si continuar aquel andar, pero mis piernas por una extraña razón no siguieron instrucciones del gobernador y dieron marcha. Me tomó de la mano y camino junto a mí, a ratos me miraba y sólo sonreía… yo inquieta le preguntaba donde íbamos y que estaba algo cansada, sólo me decía que valdría la pena. Luego de un largo y agotador día llegamos al lugar tan esperado, era precioso, mucha vegetación, un riachuelo con aguas cristalinas, donde los peces nos bailaban con su nadar, mis ojos parecía que iluminaban más que el mismo sol… no lo podía creer, él tenía razón todo lo pasado valía la pena, él se acercó me abrazó como si fuese el último abrazo, y luego se saca su antifaz, al mirarlo con su rostro descubierto, nuestros ojos quedaron hipnotizados, en él veía tanta dulzura aquel momento, me dijo en el oído que aún nos quedaba mucho por hacer, retrocedí ya que mi boca se disponía a preguntar todas las interrogantes que invadían mi mente, pero no me dejo pronunciar ni una sola palabra y me besó, en ese instante el tiempo quiso ser generoso con los dos porque dejo su andar… y lo transformo en eterno, con ese beso comprendí que ese hombre nunca fue un desconocido es más muchas veces lo esperé, lo soñé y anhelé y ahí estaba frente a mí… y desde ese momento ahora los días juegan a ser diferentes, se sumo la alegría, lo sorprendente y el amor.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Momentos..



Un nuevo día… en que las horas han pasado rápidamente como si arrancaran de mí, o es que tal vez yo las he ignorado despreciando su valor, a ratos incrédula pensando en el mañana, pero en realidad el mañana es tan sólo una ilusión; eso quiere decir que vivo de ilusiones sin hacerme presente, sin detenerme, envuelta en el correr del tiempo,
¿a caso estoy apurada? Pues,pareciera que siempre estoy muy “ocupada” para disfrutar del vivir, de las horas y los minutos.


Pero nunca es tarde para cambiar el andar, y es que sólo basta con querer vivir, sentir y realizar, sin cuestionarse el ayer o el mañana… disfrutar de este pasar de la vida, aunque dura a veces sea, es nuestra vida y debemos aprovecharla.